María y Joaquín reunieron a familiares y amigos a las puertas de la Iglesia de San Pedro y San Pablo, para compartir con ellos un momento tan especial como fue el día de su boda.

Había en el ambiente ganas de celebración y una vez que estaban todos en la Finca pasaron a celebrarlo de la mejor manera posible, como ocurre siempre que se sigue esta receta: amor y sonrisas de los novios, cariño de la familia y alegría de los amigos.