La boda de Lorena y Javi es un claro ejemplo de que la diversión es contagiosa. Encontrarlos y compartir con ellos un día soleado en Torre del Rey, lleno de muestras de cariño, naturalidad, color y diversión es una de las cosas buenas que tenemos que agradecer a esta profesión. ¡Y resulta que todavía no os la habíamos enseñado! Para solucionarlo, os dejamos un resumen con el que esperamos compartir la sensación que nos produjo esta boda si no estuviste allí o de refrescarla si tuviste la suerte de vivirlo en persona.